Como diamante en mil pedazos.

<<Maldito el compás de espera entre tus piernas.
Para durar más de tres segundos, se hace poco
más que intenso; se nos va a acabar el tiempo.
Y cruje mis huesos a cada tic tac de tu corazón,
helando las secuelas de una tentación
prohibida, como quién se atreve a cambiarme
el puesto; prefiero acabar en mil pedazos
y convertirme en tu diamante,
que perderte. Dejarme ser otro y sonreírte,
conquistar tus vértices; noche a noche,
esperando que la luna caiga, y que lo máximo que caigan
sean tus bragas.

Malditas las intenciones de tus lágrimas.
Para caer cuatro gotas has inundado tres ciudades
sin barreras; vamos a truncar los tanques,
para que arranquen nuestra piel a su paso
y pisen todos esos recuerdos. O que los borren.
Vamos a mudar nuestra piel a nuestro piso,
bonitas vistas al centro
de tu ombligo, de tu sexo, de tu risa.
Haremos lo imposible para leernos entre líneas,
o entre camas, vamos a compartirlas todas.
Y si se me acaba el tiempo, espérame, que yo
cumplo promesas. No como tú, princesa,
que al vivir en tu cuento piensas que no hay prisa.>>

2 comentarios :

  1. Tu blog es precioso, lo acabo de descubrir porque me dejaste un comentario.
    Voy a seguir leyendo más entradas y tienes una nueva seguidora desde ahora mismo.
    Te espero por http://queenofyourdreams.blogspot.com/ ♥

    ResponderEliminar